EL RIDÍCULO Y OBSOLETO INFORME DE LA AGENCIA ESPAÑOLA DEL MEDICAMENTO FIRMADO POR LA FARMACEÚTICA LIDIA MARTÍNEZ MATELLANO CON EL QUE SE JUSTIFICÓ LA REDADA. AQUÍ LES DOY TODA LA INFORMACIÓN PARA QUE LO ACTUALICEN Y LA AEMPS SALGA DEL OSCURANTISMO SOBRE LA AYAHUASCA



Vamos a aclarar dos niveles así la próxima vez que quieran consultar sobre este tema no lo hagan como una inexperta como la doctora Lidia. Pueden escribir al doctor, toxicólogo y psicofarmacólogo José Carlos Bouso del Instituto ICEERS que fue presentado recientemente en el congreso de los diputados como experto en ayahuasca y que es la persona en el mundo con más estudios publicados sobre ella. Su mail es [email protected] , y ha estado como perito en varios juicios en Chile, México y otros países del mundo declarando con contundencia sobre el perfil de seguridad de la ayahuasca. Ya estamos hablando con el Ayahuasca Legal Defense Fund para contar con su peritaje durante nuestro juicio.

– ACLARACIONES A NIVEL CIENTÍFICO, MÉDICO, PSICOFARMACOLÓGICO Y FENOMENOLÓGICO SOBRE EL INFORME:

Para comenzar hemos de aclarar que la ayahuasca no es tóxica, así quedó demostrado hace más de una década por el doctor Jordi Riba y su equipo en el hospital de Sant Pau como pueden leer en el siguiente informe técnico firmado por 12 doctores:https://www.iceers.org/es/informe-tecnico-ayahuasca-2021-fichas/ donde dice claramente con citaciones precisas de estudios cientificos:

«Que la ayahuasca sea una sustancia psicoactiva no implica que las dosis que se ingieren habitualmente en los rituales sean dosis que produzcan toxicidad orgánica ni cerebral. En este sentido, y de acuerdo con la ciencia toxicológica, no debe equipararse dosis psicoactiva mínima con dosis tóxica, si entendemos toxicidad como la capacidad de una sustancia para, al entrar en contacto con el organismo, producir a través de su acción química un efecto perjudicial (Baños y Farré, 2002).

Con relación a los efectos de la ayahuasca sobre el organismo, los estudios
realizados con voluntarios, tanto en condiciones de laboratorio (Riba, 2003; dos Santos, 2011) como en contextos naturales (McKenna, 2004), muestran que la ayahuasca resulta, fisiológicamente, bastante segura. El impacto de la ayahuasca sobre el sistema cardiovascular es mínimo, produciendo ligeros incrementos sin implicaciones clínicas de la presión arterial y de la
frecuencia cardíaca (Riba et al., 2001, 2003; dos Santos et al., 2012).

También se ha visto que
aumenta transitoriamente las concentraciones de las hormonas prolactina, cortisol y hormona del
crecimiento (dos Santos et al., 2011, 2012) y, en cuanto al sistema inmunitario, disminuye de manera tiempo-dependiente las subpoblaciones de linfocitos CD4 y CD3 y aumenta las de células
NK o natural killers (dos Santos et al., 2011, 2012). Estas modificaciones fisiológicas transitorias no parecen desencadenar efectos negativos: en los estudios en los que se han realizado
analíticas generales de sangre antes y después de la participación de los voluntarios en los ensayos clínicos no se han encontrado alteraciones de ningún tipo en las funciones hematológicas
y bioquímicas (Riba et al., 2001; Riba y Barbanoj, 2005). En un estudio reciente en el que se evaluó la función hepática en consumidores habituales de ayahuasca (dos veces al mes o más,
durante al menos un año) no se encontraron alteraciones en la función ni en los marcadores hepáticos (Mello et al., 2019).El principal efecto secundario que es náusea y vómito (Callaway et al., 1999;
Riba et al., 2001; Riba, 2003; Riba y Barbanoj, 2005; dos Santos, 2011; dos Santos et al., 2012).
La acción de la ayahuasca sobre el vómito se debe, primero, a las particulares propiedades
organolépticas de la bebida y, en segundo lugar, a su acción serotoninérgica (Callaway et al.,
1999). En cualquier caso, no se trata de una reacción adversa considerada de importancia por los
participantes en las sesiones, sino que más bien se contempla como un potencial efecto
terapéutico denominado «la purga» en las medicinas tradicionales amazónicas (Luna, 1986,
2011), o «limpieza» (cleansing) en el contexto de las religiones ayahuasqueras brasileñas
(Labate, 2004). La «purga», en contextos de uso tradicional, se entiende como una limpieza física
y psicológica de los conflictos internos que le pueden afligir al participante y se considera parte
esencial de los beneficios terapéuticos (Luna, 1986, 2011). Los efectos eméticos de la ayahuasca, de hecho, constituyen uno de los principales motivos que hacen que la ayahuasca no tenga un
potencial uso recreativo.
Por último, dos estudios recientemente publicados han evaluado el perfil de efectos adversos de
la ayahuasca en contextos naturalísticos. En primer lugar, Durante et al. (2020) informaron de que
los efectos adversos más frecuentes en una muestra de 614 personas consistieron en síntomas gastrointestinales, como se ha apuntado anteriormente. Sin embargo, a pesar de ser considerados como eventos adversos desde el punto de vista médico, estos efectos son
realmente deseados por los usuarios, que consideran este proceso como una purga necesaria.
Sorprendentemente, el uso de medicación con receta o el hecho de tener antecedentes de
diagnóstico psiquiátrico no se asociaron a sufrir más eventos adversos. También se registró una
mayor frecuencia de efectos adversos como taquicardia, mareos o temblores en la submuestra
(de cincuenta personas) que presentaba algún diagnóstico de tipo psiquiátrico. El estudio publicado por Gómez-Sousa et al. (2021), centrado en reacciones adversas agudas registradas en un contexto ceremonial y en personas que tomaban
ayahuasca por primera vez, encontró un total de siete casos en una muestra de cuarenta
personas (17,5%). Cuatro de los siete sujetos cumplían criterios de diagnóstico psiquiátrico antes
de acudir a la toma de ayahuasca. Los autores destacaron el hecho de que, incluso después de
haber sufrido eventos adversos agudos, los sujetos no desarrollaron síntomas psiquiátricos ni
experimentaron consecuencias a largo plazo. Por el contrario, se registraron efectos positivos,
como reducción de criterios para el diagnóstico de trastornos psiquiátricos (Gómez-Sousa et al., 2021)

Por otro lado en el mismo informe encontrarán la información sobre su potencial terapéutico e incluso la demostración de que es beneficiosa para la salud pública e integrable a un estilo de vida saludable como una herramienta más de autocuidado como el deporte:
https://www.iceers.org/es/estudio-ayahuasca-salud-publica/

Son irrisorias las descripciones de los efectos de la doctora Lidia que incluso enumera el orden en el que aparecen colores en la experiencia : » al principio blanco y después azul ahumado», cuando cualquier persona que haya experimentado con ayahuasca sabe que la profundidad de la fenomenología visionaria es infinitamente creativa y puesta al servicio de la comprensión terapéutica.

No sé de donde haya sacado la información la doctora pero si me está leyendo , aprovecho para invitarla a un debate público con psicofarmacólogos expertos si es que no tiene miedo de que la retiren su título por infamia , calumnia, negligencia y desinformación grave.

Su texto es un intento de sumisión psicológica y manipulación de los que lo leen para convencerles de que tomen decisiones en base a sus prejuicios y odio.
Es curioso que usted misma enjuicie a la ayahuasca como un instrumento de sumisión química cuando usted misma es la que está tratando de generar química de miedo en los cuerpos de las personas que la lean con su terrorismo pseudocientífico.

Le recomiendo que tome ayahuasca y así pueda usted liberarse de los delirios de grandeza que dice usted que provoca la bebida y de los que hace alarde con su prosa venenosa enfocada en asustar y difamar, se merece usted que le pongan una multa y le quiten el título por daño a la salud pública, sí, porque usted está tratando de negar a la población algo que nos vendría muy bien. Le invito a que haga informes de los antidepresivos autorizados, los mismos que hizo la doctora Joana Moncrief demostrando con sus metanalisis la falsedad de la teoría de déficit serotoninérgico de la depresión con la que se han justificado campañas millonarias fraudulentas de venta de estos psicofármacos con vergonozos casos de médicos y psiquiatras sobornados de la misma manera que con la crisis de la oxicodona. La agencia española del medicamento depende de la europea y está sigue de cerca a la Fda americana. Si la ayahuasca no tiene etiqueta de medicamento es porque no es patentable y se necesitan millones de euros en 12 años de ensayos clinicos que ninguna farmacéutica quiere financiar ante algo para lo que solo se necesitan unas sesiones en vez de la cronicidad diaria mucho más rentable de las pastillas antidepresivas que solo amortiguan el sintóma en vez de ir a liberar la causa. Pero si, Filamenth Health, ya ha comenzado los ensayos clínicos en EEUU para su aprobación como medicamento con una ayahuasca estandarizada: https://elplanteo.com/exclusiva-pastilla-ayahuasca-ceo-filament/amp/

La pena es que quede reducida a eso, a un medicamento en pastilla , lejos de la riqueza de una experiencia grupal de reconexión con la vida, uno mismo y nuestros semejantes seres humanos.

-ACLARACIONES CONTUNDENTES
A NIVEL LEGAL EN PALABRAS DE NUESTRO ABOGADO OSCAR PALET:

«Usan los mismos informes que va ampliando. La estructura es la misma donde para justificar la supuesta ilegalidad utilizan unos informes de la Agencia Española del Medicamento firmados por la farmacéutica Lidia Fernandez Matellano que interpreta la legalidad de forma totalmente independiente a la legislación vigente. En estos que dice la Ayahuasca no es fiscalizable (no es perseguible penalmente), pero contiene DMT que sí lo es. No obstante de acuerdo a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) que vela por la aplicación de los Tratados de Fiscalización Internacional de Drogas por ejemplo en su informe del año 2010 establece que “Ninguna planta (ni materiales vegetales) que contengan DMT se encuentra actualmente fiscalizados de acuerdo a la Convención sobre sustancias psicotrópicas de 1971. Por consiguiente, los preparados (ej. decocciones) elaborados a partir de estas plantas, incluyendo la ayahuasca, no están bajo fiscalización internacional y, por tanto, no están sujetos a ningún artículo dentro de la Convención de 1971”. Este consenso internacional se refleja en la jurisprudencia española que es unánime en interpretarlo de esta forma.

A esto hay que añadir que la Policía Nacional conoce perfectamente que la Ayahuasca, como demás sustancias encausadas no es una sustancia fiscalizable, ya que publicaron un análisis en este sentido en su revista científica interna (https://www.policia.es/miscelanea/publicaciones/pdf/cp161.pdf) siendo que no está justificadas las entradas y registros en base a dichas opiniones legales de la Agencia Española del Medicamento que no responden a lo que marcan las fuentes del derecho, Tratados, Ley y Jurisprudencia.»

Vamos a continuar aclarando todas y cada una de las ponzoñosas acusaciones realizadas en este tipo de informes.

Un abrazo para todos y todas

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